Reseñas
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Escrito por Maria Elena Cruz Varela
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Jueves, 06 de Noviembre de 2008 18:38 |
 | Estamos cada vez más ocupados en revivir la Historia, en recolocar las piezas olvidadas o sueltas, quizá a manera de ajuste en el tiempo y el espacio para saldar ciertas deudas antes de instalarnos definitivamente en el ahora, o tal vez es que no logramos reconciliarnos con el presente. El caso es que del ayer nos llegan personajes tan conmovedores como éste que hoy nos ocupa: Catalina de Lancaster, la primera Princesa de Asturias.
María Teresa Álvarez (Candás, Oviedo, 1945), conocida en el ámbito de la ficción y de la historia por su aproximación a las grandes mujeres prisioneras en archivos olvidados (como Juana de Trastámara, Beatriz Galindo, Teresa Cabarrús o Isabel II) , explica de este modo su motivación a la hora de escribir sobre la vida y el buen hacer de esta princesa: “Resulta enormemente desolador comprobar que en muchos textos divulgativos […] se hable de la muerte de Enrique III el Doliente, de la minoría de edad de su hijo, el futuro Juan II, y de la regencia de su tío Fernando de Antequera. Pero de la reina Catalina de Lancaster, que fue corregente con Fernando, ni una sola palabra”. Pues razones que pesan sobradamente para adentrarse en una nueva entrega de María Teresa Álvarez, quien en este libro asume el reto de narrar en primera persona, prestándole su propia voz a doña Catalina de Lancaster, nieta de Pedro I el Justiciero, asesinado por su hermanastro Enrique de Trastámara. Este suceso marcó para siempre a la joven princesa... Lea más en El Cultural.es |
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Escrito por Maria Elena Cruz Varela
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Sábado, 25 de Octubre de 2008 08:45 |
 | Ana María de la Tremoille, princesa de los Ursinos, es una de las mujeres más interesantes de la Historia. Digo es, porque su vigencia llega a nuestros días gracias a la diligente pluma de José Miguel Carrillo de Albornoz (Cáceres, 1959), quien la rescata del inmerecido ostracismo al que la condenó la reina Isabel de Farnesio, el mismo día de su arribo a España en la Navidad de 1714 para ocupar el vacío en el trono y en el alma de Felipe V tras el temprano fallecimiento de su esposa, María Luisa Gabriela de Saboya.
Utilizando un gracioso juego de “azar concurrente”, el autor maneja el aquí y ahora valiéndose de personas reales de su entorno, como el duque de Terranova y su prometida Patricia, aficionada al tenis, quienes llegan a París en 2006 para asistir al torneo Roland Garros siguiendo a Rafael Nadal... Lea más en El Cultural.es |
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Escrito por Maria Elena Cruz Varela
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Sábado, 25 de Octubre de 2008 08:23 |
 | Si pudiera, llenaría este espacio sólo con adjetivos de asombro y congratulación o, simplemente, me limitaría a decir: “españoles de hoy, leed este libro antes de juzgar el pasado”. Invierno en Madrid puede aspirar a ser un clásico del género, porque no le falta ningún ingrediente.
A una España rota por la recién terminada Guerra Civil y con el dogal franquista apretándole el cuello, llega desde Londres Harry Brett, convaleciente aún de neurosis de guerra y ligera sordera, ocasionadas por las heridas en combate contra las tropas alemanas, que amenazan con devorar Europa. Viene en misión especial: espiar a un ex condiscípulo, Sandy Forsyth, adherido a la Falange y muy ocupado en vender la idea de una hipotética mina de oro, en la que el Caudillo pone sus esperanzas de acabar con la dependencia de suministros de una Inglaterra preocupada porque España pueda participar abiertamente en la Segunda Guerra Mundial. Lea más en El Cultural.es |
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Escrito por Maria Elena Cruz Varela
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Sábado, 25 de Octubre de 2008 08:03 |
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| Un día de cólera, aún caliente –recién salida del horno de Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951)– es más que una novela histórica al uso. Tiene, entre sus posibilidades de lectura, la detallada prolijidad de la crónica narrada por un reportero y el dolor contenido y juicioso de un testimoniante: “–¿De dónde viene usted, amigo Molina? –¿De dónde va a ser? Del parque de artillería. Debatirme por la patria. –¡Atiza! ¿Y cómo ha sido la cosa? –Heroica.”
La linterna omnisciente del deus ex machina va iluminando a los actores de la trama y los presenta uno a uno, moviéndolos de manera radial hasta llevarlos al centro de la escena, concentrándolos en el único protagonista de esta historia: el 2 de mayo de 1808 y su último reducto de resistencia: el parque de armamentos de Monteleón,a la vez que nos muestra, sin posicionamientos, los más variados grados de emociones motrices, que van desde la exaltación patriótica del capitán Pedro Velarde, pasando por la cobardía de la Junta de Gobierno y del clero; el distanciamiento de la aristocracia, la envidia, la traición ciertos gestos elegantes entre ambas partes... Lea más en El Cultural.es |
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